Con profundo pesar comunicamos el fallecimiento de nuestro compañero y amigo José Luis, mediador de esta asociación, que nos dejó ayer. Hoy le hemos acompañado en su despedida quienes hemos tenido la fortuna de trabajar a su lado.
Letrado veterano, descubrió la mediación y se convirtió en su gran admirador e impulsor. Cofundó la Asociación de Mediadores Mediavanza, de la que era actualmente Secretario.
Al muy noble y virtuoso mediador, Jose Luis Castro Ruiz, tus virtudes y méritos en el noble arte de la mediación, tu esfuerzo, cual esforzado caballero que batalla por la justicia, ha sido un faro de esperanza en el mar tempestuoso de los conflictos. Tu dedicación, cual diligente escribano que registra cada palabra y cada gesto, ha sido un bálsamo para las partes en discordia, que han encontrado en ti un guía sabio y prudente. Tu trabajo, cual laborioso agricultor que cultiva la tierra y cosecha frutos de paz, ha dado sus frutos en la forma de acuerdos y reconciliaciones.
Tu valentía, al enfrentar los desafíos y las dificultades de la mediación, ha sido un ejemplo para todos aquellos que buscan resolver sus diferencias de manera pacífica. Tu entrega, al servicio de los demás, ha sido un testimonio de tu nobleza de espíritu y de tu compromiso con la justicia y la paz.
En la vida, la verdadera diferencia la marcan aquellas personas que se atreven a desafiar el status quo; que tienen la valentía de imaginar y demostrar, con ingenio, que una nueva realidad es posible. Son quienes prueban que la transformación no siempre destruye lo anterior, sino que puede integrarse y convivir con los mejores sesgos de la realidad previa, enriqueciéndola y complementándola.
Esa diferencia no se proclama: se demuestra cada día. Se sostiene con tesón, con iniciativa, con la habilidad de convencer no solo con las palabras, sino con el movimiento, con la acción.
Steve Jobs dijo: “las ideas no valen nada a menos que se ejecuten”. Esa frase resume de manera precisa el valor de quienes no se quedan en el pensamiento, sino que avanzan hacia la concreción, trazando un camino que otros podrán seguir.
En la filosofía tibetana se dice que la verdadera fortaleza no nace del ruido, sino de la calma interior. Que quien avanza con serenidad, constancia y bondad deja una huella más profunda que quien corre sin rumbo. Hoy queremos dedicarte estas palabras porque, en tu manera de trabajar y de estar en el mundo, había mucho de esa sabiduría silenciosa.
Tu forma de reflexionar antes de actuar, tu capacidad para sostener el esfuerzo sin perder la humanidad, y tu manera de ser y de estar, hablan de una persona que ha sabido construir desde dentro. En un entorno donde a veces falta pausa, tú nos has recordado que la excelencia también puede ser tranquila, firme y honesta.
Descansa en Paz Amigo




